Llueve,
detrás de las ventanas.
Dentro,
tu tibio silencio.
Apartados, ajenos.
Llueve,
detrás de mis párpados.
Dentro,
tu imagen.
Aún apartados.
Llueve,
detrás de las sonrisas.
Dentro,
el silencio.
Y aún permanecemos ajenos,
el uno del otro.
"La brisa de enero a la orilla llegó. La noche del tiempo sus horas cumplió"
1 comentario:
dicen que el tiempo todo lo cura, incluso eso, solo hay que ver con claridad para darse cuenta que uno nunca esta solo, quizás menos acompañado de lo que se quisiera solo eso
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